domingo, 23 de marzo de 2008

EL MOJON MENTAL DEL DOWNLOAD


Desde un tiempo para acá los intensos del rock local se la pasan hablando en sus aburridas tertulias y masturbación de egos, sobre lo genial que es Radiohead, Jamiroquai, Nine Inch Nails, R.E.M., entre otros. ¿Se han fijado los nombres? La idea de colocar tu disco en la web no va a quebrar a las disqueras, tiene sus diferentes aristas, pero al menos sirven para promoverte.

No es lo mismo que Radiohead, una banda que ha cultivado una generación de fans desde hace 17 años, se den el lujo de lanzar el disco por esa vía o físicamente en las tiendas, porque los pegados -eso me incluye- irán a comprarlo, así se los hayan bajado… ¡claro! si lo vendieran en Venezuela. Radiohead jamás se propuso destruir a la industria del disco, solo evitó que un ingeniero o cercano a la banda lo colocara primero que ellos en la red. El proceso de distribución -por la vía que sea-, promoción, entre otras cosas, son mecanismos en los que las bandas se niegan a involucrarse, a menos que contraten personal adicional: promotores radiales, promotores de discotecas, relaciones públicas, publishing, payola -¡oops! Esa palabra no se usa-, etc. ¿Pensaban que un día se les ocurría hacer esta interesante maniobra sin pagarle a un agente de prensa capaz de correr una bola informativa que los beneficie y queden como héroes del stablishment ?

Jamiroquai está en sus días de decadencia, así que le da igual lanzar su próximo disco gratis que tenerlo guardado, hay que mantener la frente en alto. R.E.M., acustumbrados a la integridad de su formación, dejó el disco "Accelerate" a la disposición de redes sociales como myspace o facebook, una semana antes de su lanzamiento físico. Tampoco es que Michael Stipe y compañia tengan las ambiciones de U2, pero no lo dejaron todo a la "irreverencia" internauta.
NIN ¡Por favor! "Ghost I-II", su séptimo disco es cualquier cosa, una de las formas pretenciosas del Sr. Reznor de llamar la atención cuando cada vez está más solo. Ese disco, Gh, completamente instrumental, fue grabado en 2 meses y medio, así demostraría que su grandeza fue más un juego de egocentrismo que un trabajo con contenido aceptable como lo fue “Year Zero” (2007)… aunque me molestaron esos finales electrónicos repetitivos. Trent se quejó con su disquera por las ventas del disco, le hizo la guerra en los conciertos ¿acaso los fans lo abandonaron y no fueron fieles a pesar de las trabajas de la industria? Apuesto a que el siguiente trabajo tendrá el sello de una multinacional y Reznor dirá: “Aquí sí me entienden como artista”. Los ejemplos sobran.

Esas trifulcas entre artistas y disqueras me han enseñado que tarde o temprano vuelven al sistema del que nacieron ¿verdad Prince?

Por supuesto que apoyo las iniciativas que nos da la web, su promoción es invaluable. ¿Acaso Metallica, Iron Maiden, Led Zeppelin, o cualquier banda de peso no podría darse ese lujo? Sería un revuelo mundial. Habría que preguntarse si Panic at the Disco, 30 Second to Mars, Good Charlotte , Bloc Party o Incubus pueden darse ese lujo. ¡No! Quedarían en la mitad de su desarrollo artístico.

Las disqueras a nivel mundial están en su peor momento, no hay duda de eso; entre la falta de inteligencia y el inevitable cambio, andan como hormiguitas que pierden a su líder. En Venezuela aún ni saben por qué pelean, si la piratería, su ignorancia del negocio o descifrar cómo sobrevivir a un mercado inentendible por sus ejecutivos. Vive del virtual mantenimiento, como si fuesen zombies discográficos detrás de presas vivas.

Triste pero cierto, tarde o temprano volverán a controlar sistemáticamente las vías de distribución musical, mientras tanto, disfrutemos de la libertad que tenemos de ser escuchados por los nichos interesados. ¡Ataquemos esa ventana!

El caso Bolivariano, en lo que a lanzamientos vía web se refiere, digamos que el impacto sirve para crear base de seguidores. Tocas -cuando puedes-, si alguien le gusta -a rezar por eso-, se bajan tu disco, lo disfrutan, te siguen la pista y vas trabajando progresivamente en consolidarte en la escena. Eso lo entendió los Cero Uno y Karma Coma (Barquisimeto), ambos ejemplos de lanzamientos vía intenet reciente.

Esos esfuerzos son necesarios, es mejor dejar el disco colocado en la web que pretender que te firme una gran disquera. En este primer trimestre he contado 20 lanzamientos independientes ¡Bien por eso! Eso quiere decir que hemos estado entendiendo que lo favorable de esta crisis radica en las ganas de ser escuchados y sacarle provecho a lo independiente. Cuando una banda invierte en grabar, mezclar, masterizar y tratar de promoverse, al menos espera llegarle a la gente. Solo agrupaciones como los desaparecidos La Leche se creyeron ese cuento de que toda Venezuela estaba esperando por su primer disco, -confieso que yo deseaba que saliera-, esa masa incalculable de público allá afuera, (no los cercanos al rock que hipócritamente asientan cualquier mediocridad de sus panas músicos), ni siquiera se había enterado de que un banda de punk con nombre de lactante iba a editar su debut en cualquier momento. El Chacal (Guitarra) todavía jura que la gente anhela el disco. El círculo de seguidores de La Leche tiene el disco pirata desde hace más de 5 años. ¡Excelente cabe destacar!. ¿Resultado final? Toda una inversión se fue por la borda, la banda se desgastó y quedaron con esa mala espina. "¿Qué es La Leche?", me preguntaba un primo adolescente que solo conoce de Candy 66, Caramelos de Cianuro post Harakiri City (1998), Los Pixel, Los Mentas, Subsonus y las novedades que están saliendo porque corresponden a su generación.

A través de www.myspace.com/thekarmacoma, los guaros de Karma Coma, decidieron dejar su “Ekádasi” a la disposición del público. Igual lo editaran relajadamente en formato físico. Su fusión electrónica no incomoda, pero llama la atención por tratarse de nuevos aires de la ciudad crepuscular.

Cero Uno, con quienes me identificaba más en su primera faceta, también se olvidaron de la presión de “Tengo mi disco y ¿ahora qué hago?” y lanzaron vía http://www.fanzinatra.com/ su debut “Atari Amor”. Conservan la frescura de sus primeros días sacrificando contenido y cierta diversión. El álbum no es un desperdicio, refleja el momento del dúo musical.

Candy 66 dejó en su web un mini EP de 4 tracks de lo que será su próxima producción discográfica, lo mismo tiene pensado Los Telecaster de un momento a otro y esperemos incremente la lista.

Preocuparse por la promoción, regalar stickers con la dirección donde te puedes bajar el disco, crear un mailinglist que llegue a las radios y medios impresos conservadores, consolidar una base de datos de fans, mantener esa interactividad con aquellos que se han enganchado a la propuesta, sirve de difusión alternativa.

Esta nueva herramienta está llegando a una audiencia bastante leal y cautiva, siempre correrán el riesgo de que los rechacen, pero eso tiene que ver con la calidad de la música, al final la crítica mordaz será la apatía del consumidor por tu trabajo… eso sí duele.

No todo es tan malo, el problema ya no es grabar y tener el disco a la mano, la tecnología lo ha hecho fácil, el dilema inicia en cómo convencer al resto y ser creativo en el intento. Captar la atención es la premisa y no dejarla escapar, expandir la música por esta vía hasta que llegue a la forma convencional y se masifique. Allí está el reto.

¿El download free nos salvará del olvido musical? No ¿Es una bueno idea colocar mi disco gratis para la gente? Creo que sí, digo yo… no sé.

2 comentarios:

Washington Ibañez dijo...

Lars Ulrich se metería su lengua por el culo si llegara a caer en esto

stone25 dijo...

a veces parece que le echas paja a bandas de culto sólo para armar la polvareda. jejeje. sigue escribiendo!